Teatro de revistas

No conozco a nadie que haya ido a ver “teatro de revistas”, y no adivino quién de mis conocidos podría a su vez tener conocidos que hayan estado en una platea aplaudiendo a Moria Casán. Sin embargo todo argentino, a lo largo de su vida, viene siendo bombardeado desde los medios acerca de la existencia de estos espectáculos. Que las vedettes que se pelean, que las peleas para ser más en la escena marplatense o carlospacense.

¿A dónde están los que van a esos teatros? ¿De dónde vienen? ¿Viven en alguna ciudad oculta y subterránea? ¿Salen de puertas secretas en alguna perdida estación de subte?

Lo más probable es que existan. Y que sean la muestra de que nuestra realidad no es la realidad. Como cuando uno ve algo en una vidriera y dice “¿quién podría ponerse eso?”. Y lamentablemente hay percha para cada trapo, espectador para cada mamarracho y votante para cada político.

Cultura democrática

Qué título trillado para una nota de blog. Quizá porque desde los 80 a esta parte la palabra “democrático” se empezó a usar para cualquier cosa que parezca justa y buena. Es así como decimos “qué poco democrático que sos” ante situaciones de lo más variadas. Pero algo hay en esto, algo hay en la idea de que se “es democrático” y no sólo “se vive en democracia”.

La democracia es un sistema naturalmente débil. En el sentido de que es un sistema que depende de una tregua en la sociedad. Es similar al vivir desarmados. ¿Por qué podemos caminar sin armas? Justamente porque todos consentimos en dejar a las armas de lado, a no llevarlas, a no usarlas. Pero sería muy posible destruir ese equilibrio, si suficiente gente decide hacerlo.

La democracia es similar, requiere de nosotros que estemos con las defensas bajas, que discutamos, que nos permitamos escuchar al otro.

Todo esto parece muy teórico y volado, pero no lo es. Llevado a lo concreto podemos ver muchísimas actitudes antidemocráticas en nuestros políticos. Una actitud antidemocrática es invalidar al otro en la discusión. Por ejemplo el decir de Carrió sobre Kirchner “es el mal, y al mal se lo combate”. Violencia política (término contrabandeado del pasado para mentir sobre el presente) es también tener ese tipo de discurso, uno que excluye de plano la posibilidad de charlar con el otro. Tirar comparaciones con Hitler, Mussolini, etc. Hoy Carrió está a la derecha de Macri. Continúa leyendo Cultura democrática