No conozco a nadie que haya ido a ver “teatro de revistas”, y no adivino quién de mis conocidos podría a su vez tener conocidos que hayan estado en una platea aplaudiendo a Moria Casán. Sin embargo todo argentino, a lo largo de su vida, viene siendo bombardeado desde los medios acerca de la existencia de estos espectáculos. Que las vedettes que se pelean, que las peleas para ser más en la escena marplatense o carlospacense.
¿A dónde están los que van a esos teatros? ¿De dónde vienen? ¿Viven en alguna ciudad oculta y subterránea? ¿Salen de puertas secretas en alguna perdida estación de subte?
Lo más probable es que existan. Y que sean la muestra de que nuestra realidad no es la realidad. Como cuando uno ve algo en una vidriera y dice “¿quién podría ponerse eso?”. Y lamentablemente hay percha para cada trapo, espectador para cada mamarracho y votante para cada político.
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